CLAME
Thursday, December 15, 2005
Wednesday, December 14, 2005
Tuesday, December 13, 2005
evaluación docente final de un curso
Estimados colegas:
Finalizando el año académico,de nuestro diplomado en docencia me pregunto qué estategia didáctica docente puedo aplicar en mi desempeño como tal al finalizar el curso de la asignatura de radiologia. La verdad es que me gusta siempre que realizo alguna actividad hacer una crítica y tratar de poner en práctica lo aprendido, por lo que basándome en los documentos que nos entregaron en el diplomado de didáctica pienso que debo diseñar una encuesta de evaluación docente para que nuestros alumnos de tercero, cuarto y quinto respondan en forma anónima, y así poder optimizar nuestro quehacer.
Creo que podríamos realizar una Encuesta al principio del curso para saber qué es lo que esperan ellos (o cuales son sus expectativas) del curso de Radiología, y otra al finalizar, para conocer su evaluación, y poder talvéz desarrollar recursos específicos para facilitar su aprendizaje.
Lo cierto es que si tomo el Magister en docencia Universitaria tengo la intención de como Tesis desarrollar algo de evaluación docente, pero que sea específico a la carrera de Odontología.
Por ahora, a modo de ejemplo algo sencillo, pero revelador, como:
ENCUESTA DE EVALUACION DOCENTE
CUESTIONARIO ANONIMO QUE TIENE COMO OBJETIVO OPTIMIZAR EL DESARROLLO DE LA ASIGNATURA.
POR FAVOR VER COMENTARIOS (ENCUESTA) EN MARIA ANGÉLICA
Sunday, December 11, 2005
Aspectos radigráficos de lesiones apicales
Las lesiones apicales muchas veces plantean interesantes desafios desde el punto de vista radiológico. Este es un interesante artículo de revisión se plantean algunas consideraciones respecto del diagnóstico de periodontitis apicales.
Saturday, December 10, 2005
Sistemática de la Interpretación Radiográfica
Con el objeto de obtener la máxima información,empleamos en nuestra interpretación radiográfica una sistemática que no es más que una simple ordenación en la captación de imágenes de las estructuras anatómicas que evidencian signos de anormalidad.
El valor de este método reside en uniformar o estandarizar la lectura del negativo radiográfico por los colegas de las distintas especialidades de la Odontología con o sin experiencia en la especialidad.
Esta sistemática no está descrita en ningun libro o publicación chilena o extranjera, pero, la enseñan desde ya mucho tiempo en sus clases, maestros de la Radiología Chilena como son los profesores doctores Luis Alfaro Lira y Jaime San Pedro Valenzuela.
EXAMEN RADIOGRAFICO PERIAPICAL EN ADULTOS
>Reborde óseo marginal
>Presencia de tártaro
>Corona
>Cámara pulpar y conducto
>Morfología radicular
>Periapice
>Líneas periodontales
>Estructuras anatómicas vecinas
>Trabeculado óseo
EXAMEN RADIOGRAFICO PERIAPICAL EN NIÑOS
> Gérmen del permanente
>Lecho del saco pericoronario
>Corona del temporal
>Cámara pulpar y conducto
>Septum interradicular
>Estructuras anatómicas vecinas
>Trabeculado óseo
EXAMEN RADIOGRAFICO TOTAL EN ADULTO
>Reborde óseo marginal
>Presencia de tártaro
>Número, morfología y posición de las piezas dentarias
>Análisis individual de las piezas
>Estructuras anatómicas vecinas
>Trabeculado óseo
EXAMEN RADIOGRAFICO PERIAPICAL TOTAL Y RADIOGRAFÍA PANORÁMICA EN NIÑOS
>Piezas en evolución intra y extraósea
>Número, morfología y posición de las piezas dentarias temporales y permanentes
>Grado de rizalisis de temporales en relación con la formación de los gérmenes permanentes
>Análisis individual de las piezas
>Estructuras anatómicas vecinas
>Trabeculado óseo
EXAMEN RADIOGRAFICO BITE -WING O ALETA MORDIDA
>Evaluación del reborde óseo
>Presencia de tártaro
>Detección de caries
>Morfología de cámaras pulpares
>Control de ajustes en obturaciones y coronas.
Si se sigue este orden en el diagnóstico radiográfico es más dificil no describir alguna patología que puede ser muy importante en el diagnóstico definitivo del paciente.
Thursday, December 08, 2005
Comentario Artículo Hábitos de Estudio
El muy interesante artículo publicado por la Prof. Carmen Medina Delgado, Dpto. Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico, es sin duda motivo de reflexión para quienes practicamos la Docencia Universitaria y será de utilidad comentar algunas de las apreciaciones vertidas en él.
En primer lugar se hacen evidentes las recomendaciones de hábitos de estudio adecuados que debieran tener los estudiantes universitarios, y que además sus docentes debiéramos promocionar, tales como son:
-estudiar siempre en un mismo lugar, de preferencia un escritorio o biblioteca (evitando sillones o camas)
-estudiar primero la materias difíciles
-hacerse consciente de las mejores horas para estudiar
-estudiar en sesiones relativamente cortas de tiempo
-evitar los ruidos como aquel producido por radios o televisores
-evitar las interrupciones como las llamadas telefónicas durante la sesión de estudio, y
-dedicar dos horas aproximadas de estudio por cada hora de clase presencial
De esta manera se hace evidente que uno de los primeros aspectos que debe analizar un estudiante al momento de matricular créditos (contenidos curriculares) es distinguir la realidad individual en que cada uno se desenvuelve evitando la sobrecarga de contenidos y por consiguiente la falta tiempo de estudio.
Es necesario destacar que los alumnos incluidos en la experiencia, así como aquellos del mismo nivel pero que no participaron del estudio, estaban conscientes del proceso en que se encontraban inmersos lo que en alguna medida estimula la mejora en los hábitos de estudio, que de acuerdo a los sondeos iniciales eran bastantes precarios.
Es interseante, sobre todo, tener en cuenta las técnicas utilizadas por la Prof. Medina para monitorear los efectos inmediatos de esta intervención en los estudiantes tales como ejercicos para establecer prioridad, pareo de objetivos de los temas estudiados, ensayo en un minuto, determinar el punto más claro y el más oscuro de lo tratado, sondeos de lectura de material complementario y, especialmente, apreciación informal del proceso de enseñanza aprendizaje. Estas actividades se llevaban a cabo en la fase intermedia del estudio destinada a ayudar a los allumnos a mejorar sus hábitos de estudio y aumentar la cantidad de tiempo dedicado.
En este contexto el trabajo colaborativo (grupal) pasa transformarse en una prioridad pues en esencia su desarrollo permite el intercambio de ideas, la discusión y el debate que en definitiva profundizan el nivel de dominio que los estudiantes adquieren sobre los contendios.
En otra arista del presente estudio se hace evidente cómo la asignación de estímulos por el desarrollo de trabajos lleva implícita la mejora en el tiempo dedicado a un tema en particular y deja a los alumnos cautivos de los temas tratados.
Indudablemente que a pesar de todos los esfuerzos por mejorar hábitos y tiempo de estudio es de rigor tener en cuenta que aquellos temas sobre los que se prestó mayor atención fueron los que implicaban explicitamente un testeo (prueba) pues los alumnos se veían "forzados" a estudiar. Este hecho se manifestaba en las apreciaciones que ellos mismos tuvieron respecto del tiempo que necesitaban para dedicarle a este conetnido curricular en particular y que les era por cierto escaso considerando, especialmente, que algunos de ellos además de estudiar trabajaban, estaban casados e incluso había algunos que tenían hijos. En este sentido los estudiantes que trabajan no reflejan la carencia de tiempo a la que se ven expuestos en una disminución de la cantidad de cursos matriculados lo que evidentemente los deja en una posición menos ventajosa para la aprobación de cursos.
Si bien es cierto la mejoría en un período relativamente corto de tiempo como es un semestre académico no es suficiente para lograr un cambio total en los hábitos de estudio de los alumnos, es notable como en dicho período al menos este problema se hizo menos grave, aunque sigue necestiando especial atención aquella arraigada costumbre de los alumnos de estudiar el día antes de la prueba. Asimismo otro aspecto que parece necesraio estimular más activamente es el trabajo colaborativo.
Un aspecto global digno de interés es que finalmente una mayoría abrumadora de los estudiantes aprobó uno de éste, uno de los cursos con más alto índice de fracaso.
En último término cabe señalar que se corrobora con esta experiencia que la principal causa de fracaso de los estudiantes para aprobar este curso radica en la falta de tiempo dedicado a su estudio fuera del salón de clases y, por esta razón, se hace necesario que los estudiantes accedan a mecanismos de asesoría que les permitan conocer cómo mejorara sus hábitos de estudio.
Como corolario para la ctividad docente es necesario destacar para quienes hacemos docencia la intención de realizar en forma permanente experiencias como ésta, de investigación acción, en que se interviene de manera activa a los estudinates y su entorno con motivo de hacer más eficiente el proceso enseñanza aprendizaje.
Autores:
María Angélica Maldini Martínez
Ana María Rodríguez Casas
Luis Araneda Silva
Elías García Bachmann
Claudio Molina Castillo
Monday, November 28, 2005
Defectos en Radiografías Dentales
Luego de efectuada la técnica radiográfica (periapical) y procesada la película en el cuarto oscuro para su revelado, es necesario realizar una exhaustiva crítica del negativo obtenido con el propósito de validar el examen para su posterior interpretación diagnóstica.
Junto a los parámetros fotográficos tradicionales, es provechoso evaluar aquellas imperfecciones de orden técnico así como también aquellas que tienen como causa el proceso de revelado.
La identificación de dichas imperfecciones se puede sistematizar de acuerdo a un orden más bien lógico que incluye en orden secuencial: densidad, contraste, dibujo, presencia de distorsiones (horizontal o vertical), centrado de la pieza dentaria en la radiografía, y otros menos frecuentes tales como zona de la película sin exponer, pliegue del gel de plata, excesiva curvatura de la película en boca o películas que se procesan adheridas.
De este modo podremos clasificar en tres grandes grupos los defectos presentes en las radiografías dentales: aquellos que tienen directa relación con la técnica radiográfica tanto en lo proyeccional como en el tiempo de exposición; aquellos cuya causa se puede encontrar en el cuarto oscuro y el proceso de revelado, y por último, aquellos atribuibles al posicionamiento del película radiográfica dentro de la boca o a la ubicación del cilindro localizador del equipo de rayos X.

Si al evaluar el negativo determinamos que una radiografía está subexpuesta por ejemplo (foto 1) , entonces inmediatamente inspeccionaremos el tiempo de exposición utilizado y/o el estado de los químicos de revelado de manera que, si se justifica su reejecución, seamos capaces de corregir aquella(s) deficiencia(s) que se manifiesta(n) a través de dicha imperfección.
Si encontramos un dibujo de escasa nitidez concluiremos rápidamente que el problema tuvo su origen en el movimiento del paciente, la fuente emisora de radiación o la película radiográfica durante la exposición radiográfica, aspecto sobre el cual se deberá poner especial atención en pacientes pediátricos así como también al radiografiar áreas de la boca de difícil acceso que provocan gran incomodidad a pacientes de todas las edades.
Ahora bien, si determinamos que el defecto encontrado corresponde a u
na inadecuada orientación de la fuente emisora de rayos X respecto de la(s) pieza(s) radiografiada(s) entonces procederá efectuar un análisis profundo de la distorsión presente (foto 2) que indique primero, cuál fue la incorrecta orientación utilizada y, más importante, cuál será la orientación correcta en una eventual nueva ejecución.
Si por el contrario la radiografía muestra un contraste insatisfactorio, manchas sobre la imagen como marcas de líquido sobre la película, huellas digitales, alteración de los colores (grises) esperados, velamientos totales o parciales, entonces habremos encontrado el problema en el cuarto oscuro debido a estado o temperatura inadecuados de revelador y fijador, o a filtraciones de luz durante el proceso. En general los defectos que pueden atribuirse al cuarto oscuro como los anteriormente descritos, que pueden deberse incluso a una luz inactínica deficiente, se manifestarán de manera masiva en todas las películas procesadas y es en esa dirección hacia donde deberá ir orientado el análisis inmediatamente siguiente a la identificación del defecto radiográfico particular: “¿se produjo sólo en este negativo radiográfico o en varios?”
Si el problema es el centrado de la película radiográfica deberá entonces tenerse presente al momento de ubicar la película en boca, así como al llevar el dedo del paciente que la sostendrá, y de modo especial, se deberá tener la precaución de revisar la ubicación de la película inmediatamente antes de ir a presionar el cronoruptor.
Otro defecto de algunas radiografías es la presencia de una zona sin exposición. Cuando el límite de dicha zona es regular y curvo rápidamente orientan al operador a corregir dicho error disponiendo la fuente emisora de radiación de modo que el haz de rayos X cubra la película por completo. Asimismo, si encontramos una película con una zona sin exponer de borde irregular por excesiva flexión dentro de la boca habremos identificado el problema que debemos corregir.
En último término se debe considerar que un negativo radiográfico puede tener varias imperfecciones concomitantes, las que deberán ser solucionadas de una sola vez si se decide reejecutar la radiografía.
La utilidad práctica de esta acuciosa evaluación radica en la corrección eficaz de las imperfecciones antes mencionadas, más aún cuando se considera que la mayor parte del tiempo en que un operador inexperto procede a repetir un examen radiográfico, vuelve a cometer un error similar.
Lo anterior se hace particularmente relevante cuando se considera que la política general en radiología es evitar la exposición innecesaria de nuestros pacientes a la radiación (ALARA) y, al mismo tiempo, permite que el operador de equipos de radiodioagnóstico dental logre durante la práctica la identificación de los puntos críticos del procedimiento contribuyendo a aumentar la eficiencia de su quehacer particular y, más importante aún, transformando una actividad eminentemente técnica en una gran contribución a la protección radiológica de la población.
Junto a los parámetros fotográficos tradicionales, es provechoso evaluar aquellas imperfecciones de orden técnico así como también aquellas que tienen como causa el proceso de revelado.
La identificación de dichas imperfecciones se puede sistematizar de acuerdo a un orden más bien lógico que incluye en orden secuencial: densidad, contraste, dibujo, presencia de distorsiones (horizontal o vertical), centrado de la pieza dentaria en la radiografía, y otros menos frecuentes tales como zona de la película sin exponer, pliegue del gel de plata, excesiva curvatura de la película en boca o películas que se procesan adheridas.
De este modo podremos clasificar en tres grandes grupos los defectos presentes en las radiografías dentales: aquellos que tienen directa relación con la técnica radiográfica tanto en lo proyeccional como en el tiempo de exposición; aquellos cuya causa se puede encontrar en el cuarto oscuro y el proceso de revelado, y por último, aquellos atribuibles al posicionamiento del película radiográfica dentro de la boca o a la ubicación del cilindro localizador del equipo de rayos X.

Si al evaluar el negativo determinamos que una radiografía está subexpuesta por ejemplo (foto 1) , entonces inmediatamente inspeccionaremos el tiempo de exposición utilizado y/o el estado de los químicos de revelado de manera que, si se justifica su reejecución, seamos capaces de corregir aquella(s) deficiencia(s) que se manifiesta(n) a través de dicha imperfección.
Si encontramos un dibujo de escasa nitidez concluiremos rápidamente que el problema tuvo su origen en el movimiento del paciente, la fuente emisora de radiación o la película radiográfica durante la exposición radiográfica, aspecto sobre el cual se deberá poner especial atención en pacientes pediátricos así como también al radiografiar áreas de la boca de difícil acceso que provocan gran incomodidad a pacientes de todas las edades.
Ahora bien, si determinamos que el defecto encontrado corresponde a u
na inadecuada orientación de la fuente emisora de rayos X respecto de la(s) pieza(s) radiografiada(s) entonces procederá efectuar un análisis profundo de la distorsión presente (foto 2) que indique primero, cuál fue la incorrecta orientación utilizada y, más importante, cuál será la orientación correcta en una eventual nueva ejecución.Si por el contrario la radiografía muestra un contraste insatisfactorio, manchas sobre la imagen como marcas de líquido sobre la película, huellas digitales, alteración de los colores (grises) esperados, velamientos totales o parciales, entonces habremos encontrado el problema en el cuarto oscuro debido a estado o temperatura inadecuados de revelador y fijador, o a filtraciones de luz durante el proceso. En general los defectos que pueden atribuirse al cuarto oscuro como los anteriormente descritos, que pueden deberse incluso a una luz inactínica deficiente, se manifestarán de manera masiva en todas las películas procesadas y es en esa dirección hacia donde deberá ir orientado el análisis inmediatamente siguiente a la identificación del defecto radiográfico particular: “¿se produjo sólo en este negativo radiográfico o en varios?”
Si el problema es el centrado de la película radiográfica deberá entonces tenerse presente al momento de ubicar la película en boca, así como al llevar el dedo del paciente que la sostendrá, y de modo especial, se deberá tener la precaución de revisar la ubicación de la película inmediatamente antes de ir a presionar el cronoruptor.
Otro defecto de algunas radiografías es la presencia de una zona sin exposición. Cuando el límite de dicha zona es regular y curvo rápidamente orientan al operador a corregir dicho error disponiendo la fuente emisora de radiación de modo que el haz de rayos X cubra la película por completo. Asimismo, si encontramos una película con una zona sin exponer de borde irregular por excesiva flexión dentro de la boca habremos identificado el problema que debemos corregir.
En último término se debe considerar que un negativo radiográfico puede tener varias imperfecciones concomitantes, las que deberán ser solucionadas de una sola vez si se decide reejecutar la radiografía.
La utilidad práctica de esta acuciosa evaluación radica en la corrección eficaz de las imperfecciones antes mencionadas, más aún cuando se considera que la mayor parte del tiempo en que un operador inexperto procede a repetir un examen radiográfico, vuelve a cometer un error similar.
Lo anterior se hace particularmente relevante cuando se considera que la política general en radiología es evitar la exposición innecesaria de nuestros pacientes a la radiación (ALARA) y, al mismo tiempo, permite que el operador de equipos de radiodioagnóstico dental logre durante la práctica la identificación de los puntos críticos del procedimiento contribuyendo a aumentar la eficiencia de su quehacer particular y, más importante aún, transformando una actividad eminentemente técnica en una gran contribución a la protección radiológica de la población.
Bibliografía sugerida:
"Radiología Odontológica", F. A. Pasler, Ediciones Científicas y Técnicas S.A.
"Radilogía Oral, Principios e Interpretación", Goaz White, Mosby/Doyma Libros
"Manual de Radiología para Técnicos", Stewart C. Bushong, Ed. Harcourt Brace.
